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Upskilling y reskilling para una plantilla ágil, diversa y creativa

Begoña Riva
Por Begoña Riva el jueves 1 de abril de 2021
Directora de Personas y Talento en Criteria.

A comienzos del pasado año 2020, un estudio publicado por Boston Consulting Group realizado en 197 países nos indicaba que el 61% de las personas entrevistadas consideraban que su trabajo podría verse afectado por el impacto de las nuevas tecnologías o la globalización. Desde luego, para aquel entonces, esa muestra de población no tendría en cuenta el impacto que supondría afrontar una pandemia como la que estamos viviendo.

La Covid-19 no solo hizo que muchas personas empezaran a considerar que su trabajo podría verse afectado por la globalización y la digitalización sino que lo demostró.

Si bien la visión más optimista espera que, una vez mejoren las cifras de contagios y se retome cierta normalidad, la economía inicie su reactivación y muchos empleos logren recuperarse, la realidad que se vislumbra parece algo distinta, y es que se podría afirmar que la Covid-19 ha causado la mayor reubicación laboral desde la Segunda Guerra Mundial y podríamos estar hablando de una nueva Revolución Industrial.

Para afrontar esta nueva realidad global se nos presentan dos interesantes y necesarias vías de trabajo con nuestras plantillas: el upskilling y el reskilling.

Qué es upskilling

El upskilling está centrado en desarrollar nuevas habilidades y competencias para nuestro trabajo. Se trata de una capacitación adicional para mejorar las competencias personales en el puesto de trabajo actual, con el fin de sobrevivir a los cambios rápidos que impone el mercado, el entorno, la digitalización, la globalización o el propio crecimiento de la compañía. Consistirá en una formación necesaria para lograr que el talento interno se adapte a las nuevas competencias requeridas por el mercado. Para conseguirlo no solo nos centraremos en la formación en destrezas técnicas, será de igual importancia el desarrollo de habilidades personales como el pensamiento crítico o la inteligencia emocional.

Para llevar a cabo una buena estrategia de upskilling es fundamental contar una buena definición de puestos de trabajo y tener claros cuáles van a ser los nuevos requisitos o desafíos a los que tiene que enfrentarse a plantilla para poder definir las habilidades a mejorar, diferenciando entre soft skillscompetencias de la plantilla que tendrán más que ver con su capacidad para adaptarse a los cambios, gestionar equipos o proponer soluciones creativas─ y hard skills ─aquellos conocimientos técnicos necesarios para desarrollar con éxito las tareas propias del puesto como podría ser formación específica en nuevas tecnologías o seguridad.

A continuación se hará necesaria la definición de un programa formativo para poder trabajar de manera efectiva todas las habilidades y conocimientos requeridos, así como establecer estrategias de control para comprobar la eficacia de la formación.

Algunas de las ventajas que supondrá un buen programa de upskilling serán las siguientes:

  • Permitirá a las personas formarse en aspectos alineados con la cultura corporativa y aprovechar el talento interno.
  • Favorecerá el employer branding.
  • Permitirá dibujar un plan de carrera a largo plazo.
  • Estimulará a la plantilla a no estancarse en su zona de confort y estar constantemente capacitada ante las necesidades que le plantee su posición.

Qué es reskilling

El reskilling hace referencia a la búsqueda de talento con competencias adyacentes o cercanas a las nuevas necesidades de la compañía. Se basa en una experiencia de aprendizaje lateral mediante la reconversión profesional.

A media que la sociedad evolucione, algunos trabajos van a perder relevancia mientras que otros van a tornarse repentinamente cruciales. Una forma de evitar quedarse fuera de juego es aplicar una política de recualificación, es decir, actualizar y formar a la plantilla en las nuevas demandas para cubrir las carencias de talento y hacer que la plantilla esté disponible para ocupar otras posiciones dentro de la organización. En este sentido, la formación a planificar dependerá de las necesidades propias de cada negocio y del rumbo que definan los/as líderes de la compañía.

Las aspiraciones personales de la plantilla serán una fuerza impulsora de gran impacto en la productividad, compromiso y lealtad a la organización. Observar las brechas de habilidades y basar en ellas la capacitación de la plantilla para dar respuesta a sus aspiraciones profesionales ayudará a alinear objetivos organizacionales y personales y a identificar candidaturas sólidas para incluir en programas específicos de mejora y actualización de habilidades.

Para cosechar los beneficios de estos programas de reciclaje será vital un enfoque proactivo de la plantilla para volver a capacitarse, así como recomendaciones personalizadas, entendiéndose el upskilling y reskilling como una práctica continua a través de la cual la plantilla se sienta estimulada a buscar constantemente la oportunidad de crecer y aprender para, a su vez, hacer crecer a la compañía.

Con las herramientas adecuadas, el upskilling y reskilling resultarán prácticas muy útiles para distinguirnos del resto de la competencia y fomentar un enfoque de plantilla ágil, diversa y creativa que esté constantemente aprendiendo, adaptándose, adquiriendo y perfeccionando nuevas habilidades para afrontar la evolución natural del mercado y la sociedad con una actitud y habilidades que faciliten ese proceso de adaptación.

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