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El salario emocional, un factor decisivo para atraer talento

Judith Raso
Por Judith Raso el lunes 24 de diciembre de 2018
Responsable de Administración y Recursos Humanos

Hace años el éxito laboral se medía básicamente mediante la cifra que aparecía al pie de la nómina y las personas trabajadoras solo se movían de una empresa a otra si este valor se veía incrementado.

Desde hace un tiempo esta concepción del trabajo ha empezado a cambiar y los/as profesionales ya no solo valoran el dinero como recompensa a su esfuerzo, también han incorporado como criterio las condiciones en las que este se lleva adelante.

A partir de aquí empieza a desarrollarse el concepto de salario emocional, el cual consiste en un conjunto de beneficios no económicos, sino de carácter más personal, encaminados a mejorar el entorno de trabajo y el bienestar y la calidad de vida de las personas trabajadores.

Ya no sirve ofrecer un sueldo más alto que la competencia para atraer al mejor talento ─sobre todo entre las personas más jóvenes─, hay que añadir a la hoja de salarios el pago con tiempo, conocimiento, ambiente... Por eso las empresas están incorporando medidas vinculadas con:

  • Conciliación: el tiempo libre es muy valorado por las nuevas generaciones y poder compaginar la vida laboral, familiar y personal sin tantos agobios es muy positivo. El teletrabajo ─que cada vez tiene más aceptación─ evita los tiempos muertos de traslado entre el domicilio y el puesto de trabajo, los días libres como añadido a las vacaciones disponibles (por ejemplo, el día del cumpleaños) ofrecen una oportunidad extra para recargar las pilas y la flexibilidad horaria permite entrar más tarde para poder realizar gestiones o salir antes para recoger a las criaturas del colegio.
  • Beneficios sociales: esta clase de mejoras son bastante comunes y muchas empresas han incorporado una o varias como forma de mejorar el salario no pecuniario de su plantilla. Se trataría de seguros, planes de jubilación, ayudas escolares, tiques de transporte y alimentación...
  • Equipo: pasamos más tiempo con nuestros/as colegas de trabajo que con cualquier otra persona, por lo que las relaciones que se establezcan marcarán el ambiente de trabajo e influirán en el desempeño y los resultados que se produzcan. Así pues, organizar actividades de team building periódicas fomentará el compañerismo y la comunicación y motivará al equipo.
  • Espacio de trabajo: contar con espacios pensados para favorecer la concentración, la comunicación y la relajación, así como contar con las herramientas necesarias en buenas condiciones, mejorará el rendimiento y la productividad de las personas trabajadoras. De esto se han dado cuenta las organizaciones que monitorizan la calidad del aire, potencian la iluminación natural, mantienen la temperatura estable, facilitan espacios diferenciados según la tarea ─salas de concentración, salas para trabajo en equipo, etc.─, ofrecen zonas de ocio y descanso ─con juegos de mesa, videojuegos, televisores, gimnasio, sofás, cocina, etc.─, cuentan con mobiliario ergonómico y mantienen actualizadas las herramientas de trabajo.
  • Bienestar: la salud y el bienestar son factores decisivos. Acciones como una fuente de agua a disposición de la plantilla, fruta fresca para poder tomar un tentempié entre horas, máquinas expendedoras con productos saludables, talleres de relajación, mecanismo de gestión del estrés, etc., van a mejorar la calidad de vida de las personas trabajadoras.
  • Desarrollo profesional: cuando una persona siente que no está aprendiendo nada nuevo o que no se enfrenta a ningún reto profesional el resultado es la desmotivación. Para evitarla se puede implementar una bolsa de fondos dedicados a la formación de la plantilla ─no únicamente relacionada con el puesto de trabajo─ , contar con un plan de carrera que permita seguir creciendo dentro de la organización, pagar la asistencia a eventos y congresos de interés o incluso ofrecer sesiones de coaching. Esto también genera un beneficio directo para la empresa, cuanto mejores sean los conocimientos y habilidades de las personas empleadas, mejores serán sus resultados.

El salario emocional tiene la finalidad de atraer a nuevos/as profesionales y mantener (no retener) al talento en activo dentro de la empresa, ya que es una de las medidas más eficaces para mejorar la motivación y el compromiso, lo que para la empresa significará una notable reducción del absentismo laboral y una mayor productividad.

Esta es una manera para empezar el camino de transformación hacia el modelo de Empresa Saludable y socialmente responsable, además de crear cultura de empresa, buen ambiente y mejores relaciones interpersonales dentro del ámbito laboral. 

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