Tiempo de lectura aproximado: 3 minutos

El metaverso, la nueva realidad virtual

Begoña Colorado
Por Begoña Colorado el jueves 17 de marzo de 2022
Pedagoga experta en e-learning.

Este año he ido con mucha ilusión a Expoelarning, pensando que me iba a encontrar con una realidad virtual paralela maravillosa, que nos iba a alejar de esta tan complicada que estamos viviendo, ¡pues trataba sobre metaverso! pero me ha quedado claro en todas las ponencias que aún no hay una realidad virtual paralela a esta, aún no existe el metaverso, un gran chasco, pues me veía más pronto que tarde dentro de un mundo maravilloso creando formaciones increíbles.

Pero ¿qué es esto del metaverso?, eso sí me ha quedado claro en el congreso, es un universo paralelo y virtual, que para ser lo más realista e inmersivo posible, se tiene que crear en 3D y utilizando RA. Es, posiblemente, el futuro de lo que hoy conocemos como Internet. Y dentro de este mundo, vamos a poder hacer cualquier actividad como las que ya realizamos con Internet (pero en 3D y con más realismo), jugar; trabajar; aprender y socializar… ¿incluso amar?

Para hacer todas estas actividades van a entrar en juego los avatares (nuestra identidad digital), las criptomonedas, los NFTS, tecnología blockchain… La digitalización con la que ya estamos conviviendo y que estará dentro del metaverso para que dentro de él existan “personas” y “negocios”, “propiedades”, “certificaciones”, etc.

Pero ¿qué hay hoy en día sobre este futuro metaverso que va a llegar en 2, 3 o 5 años?, realmente existe poco, pero nos tenemos que preparar para ello.

Actualmente, lo que sí tenemos es mucha inversión de las grandes corporaciones (Meta, Amazon, Microsoft, Unity Software, Roblox, Walt Disney, Nvidia, Telefónica y algunas más), que desean liderar este mercado, pero aún no sé sabe cómo será este nuevo negocio, qué reglas habrá dentro o cómo se utilizará.

También algunos gobiernos (Corea del Sur, Israel o China) están trabajando en ello, en metaversos públicos que servirán para realizar gestiones, formación, transacciones, ¿control de las personas dentro del mismo?, pero pautado y legislado. Y ¿no sería necesario que esto lo controlaran organismos internacionales como la ONU, UNESCO o UE?

Con este panorama corporativo y gubernamental, cada cual por su lado y con intereses de todo tipo, la gran duda que surge es: ¿Habrá un único metaverso que esté unido, o constará de muchos otros? La pluralidad de metaversos quizás nos haga elegir, como ahora hacemos por ejemplo con NETFLIX, PRIME, HBO o Disney.

Ya se irá viendo, pero está claro que estas inversiones nos dirán por dónde ir…

Centrándonos en el presente, lo que sí existe son “protometaversos”, mundos virtuales ya creados y en funcionamiento, por ejemplo, second life, pero que no llegó a imponerse porque no existía el soporte técnico para ello, que ahora sí lo tenemos. También está fortnite o minecraft, que son juegos donde conectados a Internet podemos relacionarnos con otras personas, son de alguna forma realidades virtuales paralelas muy parecidas a lo que será el metaverso, pero se pretende que éste sea más realista y con más funcionalidades.

imagen_metaverso_2

Y ¿cómo unimos todo esto con la formación elearning?, pues parece que al igual que pasó en el año 2.000 con la masificación de Internet, tenemos otro espacio nuevo que llenar con contenidos, formación, aprendizaje que consta de dos caminos:

  • Hacer lo mismo de siempre, formaciones más tradicionales, donde simulemos por ejemplo un aula y una persona experta imparta sus conocimientos a través de una charla.
  • O vayamos de la mano con metodologías más innovadoras y eficaces, pero esto nos sirve para la formación presencial, para el elearning, para el metaverso y para cualquier experiencia formativa, solo que ahora tenemos a nuestra disposición infinidad de medios técnicos que nos dan la posibilidad de crear formaciones inmersivas y más experienciales, que consiguen que fijemos mejor lo aprendido. Además, tenemos más 20 años de experiencia en el neuroaprendizaje, en metodologías activas, sabemos que la gamificación consigue un mayor engagement, que no es necesario formar en conocimientos, pues estos que se quedan obsoletos en poco tiempo, sino en competencias para poder resolver problemas… Ahora también podemos utilizar los datos que se registran de lo que hace el alumnado para predecir sus necesidades formativas y conseguir así un aprendizaje más individualizado y con itinerarios personalizados según la necesidad de cada persona.

Por tanto, si juntamos la tecnología más puntera con las metodologías de aprendizaje más novedosas (tecno pedagogía), podemos llegar muy lejos. Esto nos hace preguntarnos: ¿cada vez estamos más cerca de implantar conocimientos en el cerebro con un microchip al más puro estilo de Matrix?

Estamos ante una nueva revolución, que va más allá de lo digital, ¡vamos a utilizarla con ética para conseguir una formación acorde a nuestros tiempos!

Si te ha gustado esta entrada, ¡compártela!
   

No te pierdas ningún artículo. ¡Suscríbete a nuestro blog!