Una cultura corporativa de aprendizaje es una garantía para el crecimiento

Publicado por Hugo da Silva el lunes 23 de octubre de 2017
Tiempo de lectura aproximado: 3 minutos

En el complejo, cambiante e impredecible entorno en el que vivimos es necesario que cualquier organización que quiera sobrevivir, prosperar y mantenerse por delante de sus empresas competidoras se mantenga en un proceso de innovación constante. Para ello, resulta necesario implementar procedimientos encaminados al desarrollo de su mejor y mayor recurso: el talento humano.

Crear y fomentar una cultura de aprendizaje en las organizaciones debería ser una prioridad, ya que es necesario que este talento esté al día de las tendencias del mercado y las necesidades de la empresa, y eso se consigue con la inmersión en un proceso de aprendizaje continuo, lo que permite adquirir conocimientos y capacidades para innovar, afrontar retos, adaptarse a los cambios y actuar a favor del crecimiento y progreso de la empresa.

Una cultura corporativa de aprendizaje es una cultura corporativa basada en la idea de que el aprendizaje constante de las personas miembro de la organización es vital para el éxito de ésta. Para ello, la empresa cuenta con un conjunto de valores, prácticas, convenciones y procesos que animan a su plantilla a desarrollar y potenciar su conocimiento, competencias y habilidades, tanto a nivel profesional como personal.

 

¿En qué beneficia una cultura corporativa de aprendizaje?

  • Aumenta la productividad: las empresas que invierten en el crecimiento de sus empleados/as cuentan con personas más motivadas, lo que aumenta su productividad y hace que estén más predispuestas a aprender, crecer y dar lo mejor si mismas en tu trayectoria profesional. Además, una persona bien formada y actualizada puede aplicar sus conocimientos de forma inmediata, siendo más productiva desde los primeros momentos.
  • Incrementa los beneficios: una mayor productividad implica una mejora en la eficiencia y la eficacia de la fuerza de trabajo, lo que hará aumentar los beneficios.
  • Fomenta la innovación constante y la diferenciación respecto a la competencia: las empresas con una cultura de aprendizaje continua son más innovadoras y tienden a adelantarse a su competencia y a las demandas del mercado.
  • Más habilidad para adaptarse a los cambios y transiciones más suaves: el aprendizaje constante mejora la flexibilidad y agilidad de la empresa para responder a las demandas del mercado. La plantilla, al mantenerse actualizada, posee conocimientos que le permiten reducir el tiempo de respuesta ante los retos planteados y los nuevos proyectos.
  • Mejora la satisfacción de la plantilla y el ambiente de trabajo: al crear un entorno de trabajo lleno de personas que quieren aprender y crecer, se crea un ambiente de trabajo de gente apasionada que se inspira mutuamente y que comparte conocimientos e información, propiciando un ambiente de trabajo más agradable y satisfactorio.
  • Aumenta el sentido de pertenencia y la retención del talento: cuando una empresa invierte en el crecimiento y desarrollo de las personas que forman su plantilla, estas se sienten más valoradas, ya que se les está ofreciendo la posibilidad de mejorar sus habilidades para hacer frente a los desafíos que se les puedan plantear, por lo que darán lo mejor de sí mismas y estarán menos inclinadas a abandonar la compañía.
  • Ayuda a atraer nuevo talento: el salario emocional es cada vez más importante para los/as profesionales y trabajar en una empresa comprometida con el desarrollo de las personas resulta muy atractivo, por lo que las empresas con una cultura corporativa de aprendizaje tienen más facilidad para atraer y retener talento.

 

¿Cómo se consigue una cultura corporativa de aprendizaje?

La creación de una cultura de aprendizaje en el puesto de trabajo debe empezar por la dirección de la organización, ya que su apoyo e implicación son imprescindibles para crear el entorno necesario. De recursos humanos depende facilitar el aprendizaje poniendo a disposición de toda la plantilla los soportes adecuados de forma accesible en cualquier momento.

Este tipo de aprendizaje va mucho más allá de ofrecer cursos de formación y puede tomar diversas formas -aprendizaje informal, cursos presenciales, formación e-learning, aprendizaje autónomo, espacios de interacción para fomentar el aprendizaje social, etc.- que combinadas crean un marco de trabajo que estimula el desarrollo del talento.

Para reforzar este ambiente de aprendizaje es importante reconocer los esfuerzos e iniciativas realizadas por las personas trabajadoras respecto al aprendizaje de nuevas habilidades y animar al resto a seguir el mismo camino, además de retroalimentarse de las opiniones sobre las iniciativas impulsadas.

Muchas empresas creen que construir un entorno de aprendizaje requiere una inversión de recursos que no están dispuestas a asumir, aunque se trata más bien de un cambio en la mentalidad que de otra cosa, un cambio que puede llevar a la organización a alcanzar mejores resultados y contribuir de forma decisiva a su supervivencia y liderazgo.

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