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La empresa y los factores determinantes de la salud

Helena Basart
Por Helena Basart el jueves 5 de julio de 2018

¿Qué podemos hacer para que nuestra empresa sea cada día más saludable? La OMS y diversos estudios de salud pública a nivel mundial definen los determinantes de salud como “las circunstancias en que las personas nacen, crecen, viven, trabajan y envejecen, incluido el sistema de salud. Esas circunstancias son el resultado de la distribución del dinero, el poder y los recursos a nivel mundial, nacional y local, que depende a su vez de las políticas adoptadas”. Para que una empresa sea saludable, debe tener en cuenta cómo repercute en la salud de su plantilla.

Nuestro entorno está cambiando. Nuestra relación con el mundo que nos rodea se modifica. Los cambios rápidos, las nuevas tecnologías, los determinantes de nuestra salud, las nuevas estructuras familiares, las condiciones socioeconómicas, la precariedad laboral, el envejecimiento de la población, etc. Todo ello nos debe hacer pensar en que es necesaria una visión global de nuestro entorno laboral para que las condiciones que podamos controlar no influyan negativamente en la trayectoria vital de nuestra plantilla.

Si bien debemos considerar y trabajar para conocer y controlar los riesgos específicos de nuestro puesto de trabajo, a la vez es de vital importancia ver y pensar en el ser humano como un todo. Una visión holística de las necesidades, preocupaciones, bienestar y posibles enfermedades de nuestro personal.

Así como hay determinantes no modificables (sexo, edad...) existen otros determinantes de la salud que sí podemos controlar, como estilos de vida o condiciones laborales (inestabilidad laboral, alimentación saludable...). Debemos tener en cuenta que los factores determinantes de la salud tienen una gran importancia para reducir los efectos negativos de las enfermedades y debemos actuar en los determinantes modificables, ya que están influenciados por los factores sociales que desde la empresa podemos corregir o ayudar a mejorar.

Una empresa saludable debe tener en cuenta la realidad de su entorno y cómo interacciona e intervine en esta relación. Cada uno/a de nosotros/as somos un todo, las dificultades que podemos tener en nuestra casa nos preocupan y nos provocan malestar aunque no estemos allí. Nuestro estado de salud más global nos repercute dentro y fuera de nuestro puesto de trabajo.

Así, debemos ampliar el concepto de Empresa Saludable no sólo a campañas de promoción de la salud o a proyectos concretos en un momento determinado sino también como una política de conciliación laboral, un acompañamiento en el cambio de los estilos de vida, etc. En este sentido, por ejemplo, no podemos ponerle bien el ordenador a una persona trabajadora, con el eje de visión a la altura ideal, y no enseñarle que la mejor postura se debe acompañar de una adecuada tonificación del cinturón pélvico. No podemos explicarle los riesgos respiratorios mientras está trabajando expuesta a químicos e insistir en la obligatoriedad de la mascarilla, sin hacer hincapié en la necesidad de dejar de fumar. No podemos exigirle que cumpla las normas de circulación en nuestro pabellón si vemos que ha tenido un accidente de circulación mientras venía a trabajar y no nos hemos planteado la necesidad de ofrecerle un curso de conducción segura, o bien una pauta de recomendaciones para tener un descanso correcto si no puede dormir bien, o analizar si la situación laboral le está causando estrés.

Las personas trabajadoras no son parcelas, no son seres independientes en función del horario laboral, sino que existe una conexión entre unos efectos de salud/enfermedad y otros, entre unas necesidades y otras, entre unas preocupaciones y otras. Es como si un/a cardiólogo/a no revisara las otras patologías que pueden estar afectadas por el tratamiento que le está dando al paciente.

¿Qué os parece si durante el día de hoy intentáis encontrar un problema del trabajo (la junta, la reunión, el proyecto...) que os habéis llevado a casa? ¿Y una situación de casa (peques enfermo/as, no haber dormido, las vacaciones...) que os habéis llevado al trabajo? ¿Siempre lo consigues separar? ¿No crees que si vuestros/as empleados/as, compañeros/as o jefes/as fueran un poco más felices, todo funcionaría mejor y crearíamos una empresa más saludable?

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