Entrevista a Santi Caballé, experto en m-learning

Publicado por Hugo da Silva el miércoles 13 de julio de 2016

En esta entrevista, Santi Caballé, profesor e investigador de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), nos aclara en qué situación se encuentra el aprendizaje móvil o m-learning, así como los retos y ventajas de la aplicación de las tecnologías móviles a la formación.

¿Cómo puede llegar a influir el fenómeno m-learning en la formación y el aprendizaje?

Actualmente, la influencia más relevante del mobile learning es como nuevo canal de acceso a los servicios educativos on-line existentes, haciendo la formación y el aprendizaje más eficiente desde el punto de vista del factor tiempo. Es decir, con un dispositivo móvil se consigue acceder a los servicios educativos a cualquier hora (como ya ocurre con el e-learning) pero ahora además desde cualquier lugar, lo que se conoce como anytime anywhere learning. Con el ahorro de tiempo y una mayor eficiencia en el estudio, así como la posibilidad de estar en permanente contacto con el proceso de aprendizaje, el m-learning está cambiando los hábitos y pautas de conducta de todos los actores implicados en la enseñanza y aprendizaje.

Mirando al futuro, el aprovechamiento intenso de la portabilidad y ubicuidad abre enormes posibilidades para ciertos paradigmas pedagógicos que resultan mucho más eficaces con el uso de dispositivos móviles. Por ejemplo, el paradigma situacional, donde el aprendizaje tiene lugar en el mismo contexto donde es aplicado, los alumnos pueden descargar información en su dispositivo sobre una obra de arte durante una visita escolar a un museo, comprobar ciertos aspectos relevantes de la obra y ser evaluados in situ mientras están examinando la propia obra de arte. El nivel de conocimiento adquirido y retenido en este paradigma es mucho más profundo y efectivo que de la manera tradicional (tomar notas durante la visita y evaluar al alumno en clase el día después de la visita al museo).

Además, estos paradigmas pedagógicos que aprovechan la tecnología móvil añaden otros beneficios potenciales también muy interesantes, como la motivación e implicación de los alumnos en su proceso de aprendizaje, y facilitar la personalización de los contenidos y el ritmo en su absorción.

¿El fenómeno mobile learning, lo ve como el futuro más inmediato o va a costar su adaptación? ¿Cuáles son los retos?

Aparte de experiencias muy puntuales de auténtico m-learning, el uso masivo de dispositivos móviles para la enseñanza y aprendizaje actualmente no genera todavía un valor añadido en el día a día de las aulas presenciales o virtuales, y estamos todavía lejos de extraer todo su potencial en términos pedagógicos. Existen varios retos a tener en cuenta.

La formación a docentes sobre tecnología móvil es un reto recurrente, debido especialmente a la vertiginosa evolución de esta tecnología. Además, no es suficiente con dominar la parte técnica de la nueva tecnología, sino y especialmente se trata de formar a docentes para que éstos puedan diseñar nuevas actividades y currículos académicos que exploten las capacidades de esta tecnología. En este punto también existe el reto de la personalización de la formación ante la brecha digital entre docentes, donde los docentes jóvenes están más acostumbrados a utilizar las nuevas tecnologías y se adaptan más rápidamente que los veteranos.

A medida que se vayan superando estos retos e incorporando estas experiencias en la docencia del día a día, indudablemente convertirá al m-learning en una auténtica revolución para la educación.

Por otra parte, los continuos avances de la tecnología móvil también representan un obstáculo para los siempre largos procesos de la investigación formal. Ejemplo de ello son los muchos proyectos realizados no hace mucho tiempo con teléfonos móviles y PDA no conectados a Internet donde se proponía, por ejemplo, la posibilidad de consultar dudas al profesor mediante SMS. Hoy día estas experiencias han sido superadas por los avances tecnológicos y sólo se encuentran activas en países en vías de desarrollo.

Por último, está el coste de las nuevas tecnologías móviles, tanto para introducirlas en las aulas como para la mencionada formación a docentes sobre su uso y aprovechamiento. También conlleva consecuencias el uso incorrecto e inseguro que hacen especialmente los alumnos más jóvenes, que se distraen y aíslan del entorno (en muchas aulas en todos los ciclos formativos está prohibido el uso del teléfono móvil).

Todo ello impide la integración formal y generalizada de dispositivos móviles en las aulas y su consolidación en los currículos académicos, donde todavía existen importantes vacíos en materia de normativa académica para regular el mobile learning.

A medida que se vayan superando estos retos e incorporando estas experiencias en la docencia del día a día, indudablemente convertirá al m-learning en una auténtica revolución para la educación.

¿Cuál es la situación en España y fuera acerca del m-learning?

Los intentos en España de introducir tecnología en las aulas (ordenadores portátiles, etc.) no han terminado de funcionar por no ser académicamente rentables. En el caso de la tecnología móvil, dado su coste y el de la consecuente formación a docentes en esta tecnología, es difícil imaginar un cambio rápido y masivo hacía el mobile learning. Además, existe el agravio por la falta de normativa académica que incorpore el aprendizaje móvil en los currículos académicos y regule el aprovechamiento de esta tecnología para la educación.

A nivel de investigación, este campo también se ha visto afectado por los fuertes recortes en investigación de los últimos años como en todos los ámbitos científicos. Sin embargo, aparecen cada vez más iniciativas informales, muchas veces de profesores individuales y pequeños equipos docentes, que experimentan con tecnología móvil en su clase por su propia curiosidad y motivación. Por ejemplo, mediante la cámara de una tableta y una app multimedia, alumnos de primaria consiguen crear auténticos proyectos y material de autor de calidad. Sin duda todas estas herramientas de m-learning tienen un futuro muy prometedor en las escuelas, lo que reclama la necesidad de llenar los vacíos existentes en normativa académica respecto a este fenómeno.

Por otra parte, existen infinidad de proyectos de investigación en aprendizaje móvil en Europa y en el mundo.  Algunos de estos proyectos presentan experiencias piloto muy interesantes con resultados extraídos de situaciones reales, y de alguna manera anticipan todo lo que está por llegar. Por ejemplo, una excursión de clase al campo para llevar a cabo un estudio de plantas y animales en diferentes hábitats y las relaciones entre ellos. Los alumnos recogen muestras y las analizan con el soporte de dispositivos móviles y aplicaciones preparadas a tal efecto (cámara de fotos, diccionarios de plantas y animales, etc.) para finalmente compartir los hallazgos y las dudas con el resto de alumnos y con el profesor en el mismo escenario situacional.

Existen infinidad de proyectos de investigación que, aunque a nivel experimental, avalan los beneficios del uso intensivo de dispositivos móviles para la educación.

Las conclusiones de todos estos proyectos confirman las ventajas del m-learning por la amplia disponibilidad de dispositivos móviles entre alumnos y profesores, la infinidad de apps existentes para educación, y la continua reducción del coste de estas tecnologías. Las desventajas más comunes son una mala percepción social por el uso incorrecto e inseguro de los dispositivos móviles en las aulas y los vacíos en materia de normativa académica para regular el mobile learning. Estos inconvenientes ponen obstáculos a la integración formal y generalizada de dispositivos móviles en las aulas y su consolidación en los currículos académicos.

¿Hay resultados que demuestren que el aprendizaje móvil es una forma de enseñanza eficaz?

El estado actual de implementación del m-learning todavía se sustenta en las plataformas de e-learning para ofrecer básicamente un acceso más a los servicios educativos desde dispositivos móviles, con una evolución vertiginosa en cuanto al número de visitas a la plataforma mediante estos dispositivos. Sin embargo, no hay datos concluyentes de su impacto en los procesos cognitivos del aprendizaje, más allá de una mayor eficiencia y aprovechamiento del tiempo para el estudio y una mejor experiencia del aprendizaje mediante el uso de móviles.

Por el contrario, existen infinidad de proyectos de investigación que, aunque a nivel experimental, avalan los beneficios del uso intensivo de dispositivos móviles para la educación, especialmente cuando van acompañados de modelos pedagógicos innovadores que permiten extraer todo el potencial de esta tecnología. En estos casos, su impacto positivo en aspectos clave del proceso de aprendizaje, como el nivel de motivación y participación de los alumnos, conlleva una mejor absorción y retención de los conocimientos adquiridos. Cuando los resultados de estos proyectos se incorporen definitivamente en las aulas, sin duda redundará en una mayor satisfacción del aprendizaje y mejora del rendimiento académico.


Santi CaballéSanti Caballé es Ingeniero y Doctor en Informática por la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). Director académico del Postgrado en Ingeniería del Software de la UOC y profesor de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación de esta misma universidad. Sus líneas de investigación más activas son: e-learning, m-learning, aprendizaje colaborativo e ingeniería del software.

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