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Entrevista a Carmen Fúnez, Secretaria General de Mujeres en Igualdad

Elena Martín
Por Elena Martín el lunes 17 de octubre de 2016

En Criteria hemos tenido la oportunidad de entrevistar a Carmen Fúnez, Secretaria General de la Confederación Nacional de Mujeres en Igualdad, una de las organizaciones más importantes de nuestro país en relación a la lucha por la igualdad de mujeres y hombres.

Mujeres en Igualdad ha sido declarada de Utilidad Pública por el Ministerio del Interior y forma parte del:

  • Consejo Económico y Social de Naciones Unidas
  • Observatorio Estatal de Violencia sobre la Mujer
  • Espacio CON-FLUENCIA (violencia de género en población extranjera)
  • Consejo de Participación de la Mujer

Carmen Fúnez ha accedido muy amablemente a respondernos algunas preguntas sobre el panorama actual de la igualdad entre mujeres y hombres y sobre las medidas de aplicación para su consecución, y nos ha explicado algunos de los proyectos que han llevado a cabo en su organización y que tienen previstos de cara al futuro.

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¿En qué punto nos encontramos en cuanto a la igualdad entre mujeres y hombres, tanto en el entorno laboral como en el familiar y personal?

Si ha habido un tema en el que hayamos avanzado mucho en los últimos años, este ha sido, sin duda alguna, el ámbito de la consecución de los derechos de la mujer.

El siglo XX se ha denominado, de manera muy acertada, el siglo de la mujer porque en menos de 100 años hemos conquistado derechos que se nos habían negado a lo largo de la historia. Pero ser conscientes de los avances no significa que no miremos a los retos o nos rindamos ante ellos. Todavía es mucho lo que nos queda por conseguir.

Los problemas surgen cuando coinciden en el tiempo la promoción profesional con el momento de ser madre.

Hombres y mujeres accedemos en igualdad de oportunidades a la formación; me atrevería a decir que también accedemos en igualdad al primer empleo. Pero los problemas surgen cuando coinciden en el tiempo la promoción profesional con el momento de ser madre. Y es aquí donde encontramos los problemas y nuestros próximos retos a conquistar. El día que el hombre y la mujer renuncien a lo mismo para desarrollarse personal y profesionalmente habremos alcanzado la igualdad, pero lo cierto es que en este momento es la mujer quien mayoritariamente conjuga el verbo renunciar.

¿Cuáles son las medidas inmediatas o más eficaces que pueden tomarse para avanzar en la aplicación del principio de igualdad de trato y oportunidades?

La primera de ellas es la educación. Es fundamental que eduquemos en igualdad y sobre igualdad. La formación es lo que nos permite tener ciudadanos que respeten valores y principios fundamentales.

A partir de ahí, debemos actuar en dos sentidos porque aún se dan situaciones de desigualdad por cuestión de sexo.

La primera de ellas es la lucha contra la violencia machista. Debemos erradicarla de nuestra sociedad. Una violencia que nace del machismo y que desde el año 2003 ha terminado con la vida de más de 800 mujeres en España. Se requieren medidas contundentes contra los maltratadores y apoyo total y absoluto con las víctimas, aumentando las partidas presupuestarias que nos permitan incorporar a las mujeres víctimas al mercado laboral.

La desigualdad también la encontramos en el ámbito laboral y, aunque pueda parecer muy radical y simple la respuesta, sólo podremos poner fin a la desigualdad laboral el día en el que contratar a un hombre y a una mujer le cueste lo mismo a un empresario. La misma baja por maternidad y paternidad. Ese sería el paso decisivo para la verdadera igualdad laboral.       

¿Se están ofreciendo resistencias a su aplicación? ¿Qué es lo que más está impidiendo su avance y qué mecanismos de desacreditación se están usando?

Cada vez hay menos resistencias. En la mayoría de los casos, porque en la sociedad estamos convencidos que hombres y mujeres debemos tener los mismos derechos, las mismas obligaciones y las mismas oportunidades.

Pero hay algunos –en menor medida- que no reconocen los derechos, ni siquiera los beneficios que podrían tener para toda la sociedad.

Diversos estudios señalan que si la tasa de actividad femenina fuese la misma que la masculina, el PIB de España crecería un 12%. La mejor garantía de sostenibilidad de nuestra sociedad son las políticas de igualdad. El mayor obstáculo, desde nuestro punto de vista, es que el coste laboral de contratar a una mujer es mayor que el de contratar a un hombre. Esa barrera es lo que separa una sociedad en igualdad de una sociedad en desigualdad.

¿Qué opinan al respecto de medidas de conciliación polémicas, como la implantación de cuotas o de guarderías en los centros de trabajo?

Todas las medidas que apuesten por la conciliación y la corresponsabilidad son bienvenidas. Porque el hecho de aprobarlas -aunque algunas sean menos acertadas- significa que se reconoce el problema y eso ya es un gran paso.

Para que la conciliación sea completa, debemos hacerlo por igual hombres y mujeres.

No creo que podamos calificar las cuotas o la paridad como medidas de conciliación. Son más una manera rápida de conseguir una mayor presencia femenina en distintos ámbitos públicos o privados. En un momento de la historia reciente han cumplido un papel fundamental porque teníamos que romper con cientos de años de exclusiva representatividad masculina. Pero en la actualidad no creo que sean la solución a los problemas de desigualdad que sufren muchas mujeres.

Considero que las guarderías en los centros de trabajo, la flexibilidad laboral o la racionalización de horarios son medidas mucho más eficaces en el día a día de miles de mujeres y hombres. Porque para que la conciliación sea completa, debemos hacerlo por igual hombres y mujeres.

Háblenos un poco más sobre Mujeres en Igualdad. ¿Qué tipo de proyectos/actividades realizan? ¿Qué planes tienen de cara al futuro? ¿De qué proyectos sienten más satisfacción?

Comienzo por la última pregunta porque la respuesta es inmediata. La mejor labor que realizamos desde Mujeres en Igualdad es la actividad de nuestras Casas de Acogida para víctimas de violencia machista. Por ellas han pasado más de 1.000 mujeres y 2.000 menores. Las profesionales que trabajan en nuestras casas son magníficas y ayudan a que las mujeres y niños dejen atrás esa terrible etapa de sus vidas; les permiten reconstruirse poco a poco; y les dan el cariño y la confianza suficiente para volver a sentirse ciudadanos de pleno derecho y dueños de sus vidas.

En el futuro queremos seguir manteniendo vivas las Casas de Acogida, que tenemos abiertas desde el año 1996. Además, la actividad aquí nos permite trabajar desde la realidad en la labor de concienciación y formación que desarrollamos en centros de la mujer, centros escolares, con AMPAS…

Por otro lado, pensamos que las políticas de igualdad son la mejor garantía de sostenibilidad del Estado del Bienestar. Por ello, estamos trabajando en la situación demográfica de España, ya que tenemos una de las tasas de natalidad más bajas de la Unión Europea –insuficiente para mantener el Estado del Bienestar- y una esperanza de vida cada vez más alta. Creemos firmemente que el futuro del Estado del Bienestar pasa por las políticas de igualdad, que no es otra cosa que conseguir la misma tasa de actividad femenina, y terminar con la disyuntiva de muchas mujeres de optar por mejorar en su empleo o tener un hijo.

Además, estamos trabajando en otros temas como los delitos de odio, el papel de la mujer en el deporte -que tantos éxitos nos han dado a España en las Olimpiadas y Paraolimpiadas- o la RSC de las empresas.

Mucha actividad dirigida a conseguir nuevos retos.

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