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Dieta mediterránea, una dieta saludable para la plantilla

Ingrid Vidiella Piñol
Por Ingrid Vidiella Piñol el jueves 21 de junio de 2018
Diplomada en Enfermería y Nutrición Humana y Dietética, Máster en Salud y Escuela. Colabora en la consultora Salut i Empresa.

La dieta mediterránea (DMed) es considerada uno de los patrones dietéticos con mayor evidencia científica acumulada en cuanto a sus beneficios en salud humana, siendo cada vez mayor el interés del mundo científico en el estudio de su rol preventivo y como tratamiento en diversas patologías asociadas a inflamación crónica, como síndrome metabólico (SM), diabetes, enfermedad cardiovascular (ECV), enfermedades neurodegenerativas y cáncer, entre otras.

De hecho, en las últimas décadas, el número de publicaciones en el tema ha crecido en forma exponencial, alcanzando cerca de 500 artículos en Pubmed en el año 2014. Sin embargo, la influencia de otros tipos de alimentación y el auge de los establecimientos de fast-food y take away asociados a la falta de tiempo para cocinar, pueden suponer una amenaza para estos hábitos alimentarios tradicionales tan beneficiosos.

La DMed es una valiosa herencia cultural que representa mucho más que una simple pauta nutricional, rica y saludable. Es un estilo de vida equilibrado que recoge costumbres, formas de cocinar, productos típicos y actividades diversas.  La UNESCO inscribió la DMed como uno de los elementos de la lista representativa del patrimonio cultural inmaterial de la humanidad.

¿Cuáles son las características que debe tener una alimentación saludable?

  • Variada: no hay ningún alimento que contenga todos los nutrientes esenciales, de ahí la necesidad de un aporte diario y variado de todos los grupos de alimentos en las proporciones adecuadas para cubrir las necesidades fisiológicas de nuestro organismo, asimismo pueden disminuir el impacto de componentes tóxicos que de forma natural o artificial presenten en los alimentos.
  • Equilibrada: las proporciones de los alimentos deben ser adaptadas en función las necesidades individuales (etapas de vida, estilos de vida... ).
  • Saludable: la propia definición lo indica, aquello que es bueno para la salud o que la proporciona.

 

Los diferentes modelos gráficos (pirámides, rombo, plato) son una expresión visual de las cantidades de alimentos que debemos consumir:

 

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Comer fuera de casa una dieta saludable

  1. Elige un menú variado que incluya alimentos de todos los grupos básicos.
  2. Busca un local donde sea posible elegir vegetales frescos (verduras, hortalizas, frutas).
  3. De postre, selecciona fruta fresca o, de vez en cuando, algún lácteo.
  4. Evita raciones excesivamente grandes. Es preferible dejar algo en el plato.
  5. No abuses de fritos, rebozados, empanados y guisos con grasas.
  6. Como preparación culinaria, elige la plancha, parrilla, vapor, etc.
  7. Un adulto sano podría tomar una copa de vino o una cerveza para comer, pero es preferible elegir el agua como bebida, sobre todo si tienes que conducir o trabajar después.
  8. Evita comer en menos de 40-50 minutos.

 

Comer en casa una dieta saludable

  1. Planifica tu compra en el mercado. No olvides incluir alimentos básicos de todos los grupos en tu lista.
  2. Al pensar los menús, elige alimentos variados de forma que semanalmente incluyas productos de todos los grupos.
  3. No abuses de alimentos ricos en grasas de origen animal.
  4. Elige la forma de cocción más adecuada utilizando las diferentes formas posibles: plancha, vapor, horno, etc.
  5. Es importante no olvidarse de consumir diariamente hortalizas, frutas y lácteos.
  6. Para los guisos o las ensaladas utiliza preferentemente aceite de oliva.

 

La dieta saludable que nos proporciona la DMed es perfectamente compatible con el placer de degustar platos sabrosos, así que no tienes excusa para no seguir una dieta mediterránea. ¡Tú salud te lo agradecerá!

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