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¿Cómo podemos mejorar la tasa de absentismo laboral?

Nacho Galeano
Por Nacho Galeano el jueves 20 de septiembre de 2018
Consultor experto en Empresa Saludable.

El absentismo laboral se puede explicar de forma corta y rápida como la falta de presencia en el trabajo. Sin embargo, esta es una definición demasiado simplista para una de las situaciones que más problemas e inconvenientes genera a los departamento de recursos humanos, tanto a nivel económico como organizativo, mermando la competitividad de las empresas.

Según los datos aportados por el VII Informe Adecco sobre Absentismo, esta problemática supuso 6.218 millones de euros de coste directo para las empresas en salarios y cotizaciones.

Sin embargo, no son únicamente las empresas quienes asumen las consecuencias del absentismo; el Estado gastó en 2017 más de 6.600 millones de euros en prestaciones por incapacidad temporal, un 11% más que el año anterior. Según cálculos del informe, la suma de todas las horas no trabajadas por absentismo en 2017 equivaldrían a que más del 5% de las personas ocupadas no hubiera trabajado en todo el año, lo que supone alrededor de 63.577 millones de euros de PIB.

Pero como decía, cuando hablamos de absentismo no podemos simplificar ya que es un problema con muchos matices, uno de ellos en cuanto a su origen, lo que determina su tipología:

  • Absentismo justificado. Se trata de un absentismo que la empresa conoce porque la persona empleada lo ha comunicado y está autorizado, por lo que es una situación prevista, como por ejemplo una baja por maternidad o paternidad o una cita médica.
  • Absentismo injustificado. Se produce cuando la persona trabajadora abandona su puesto o no se presenta al mismo sin avisar y sin autorización de la empresa. Puede deberse a un accidente o imprevisto de último momento o a un retraso en la hora de llegada.
  • Absentismo presencial. En esta situación la persona trabajadora acude a su puesto pero dedica el tiempo de trabajo a realizar tareas y actividades ajenas a sus obligaciones laborales, como usar el ordenador o el teléfono para asuntos personales o ausentarse constantemente para salir a fumar o para ir a buscar comida o bebida.
  • Absentismo emocional. Este tipo de absentismo puede ser complicado de detectar, ya que en esta situación la persona trabajadora acude a su puesto y realiza su trabajo. ¿Y dónde está el problema? En que su rendimiento está muy por debajo de su nivel habitual. Esto puede suceder por culpa de desavenencias con sus superiores, un trabajo repetitivo o cualquier otra situación que pueda derivar en una pérdida de confianza o motivación.

¿Cómo se combate el absentismo?

Por la diversidad de sus causas, la lucha contra el absentismo debe abordarse desde varios frentes para tratar de reducir su incidencia en aquellos casos en que es evitable (¡cualquiera puede enfermar, faltaría más!).

Un primer paso puede ser implantar un sistema de fichaje que permita hacer un seguimiento de presencia de la plantilla. Este mecanismo de control puede desincentivar a aquellas personas que con demasiada frecuencia salen a fumar o a tomarse un café o puede ponerle las pilas a aquellas otras que llegan tarde de forma constante.

Otra medida pasa por realizar procesos de selección más exhaustivos y utilizar técnicas como el assessment center que permitan conocer más en profundidad a las personas candidatas para detectar y evitar perfiles que puedan ser propensos al absentismo.

También hay que analizar si las bajas que se producen por enfermedad tienen alguna relación entre ellas y la empresa puede hacer algo por evitarlas. Por ejemplo, si se detecta que muchas personas causan baja por problemas de espalda, lumbares o cervicales puede ser que el mobiliario no sea adecuado y esté dañando la salud de la plantilla; o que en un trabajo físico no se estén realizando los movimientos correctamente. En estos casos la empresa debería actualizar el mobiliario por otro más ergonómico e impartir talleres de formación en salud postural para ayudar a reducir las ausencias derivadas de estas causas.

Finalmente, una de las cosas más importantes que puede hacer la empresa por su plantilla es tener en cuenta el bienestar de las personas y cuidar el salario emocional, tanto dentro como fuera del ámbito laboral.

Existen muchas iniciativas que las organizaciones pueden poner en marcha para crear un entorno más saludable que va a influir en la reducción del absentismo y muchas de ellas no tienen ningún coste, o su beneficio supera el coste, así que pocas excusas puede haber para no empezar a trabajar en este sentido.

Así, facilitar y promover la formación continua de las personas trabajadoras, impulsar medidas para mejorar la flexibilidad laboral y la conciliación de la vida familiar, reconocer y premiar el trabajo bien hecho u ofrecer posibilidades de promocionar son acciones que todas las empresa ya deberían estar realizando.

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