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¿Cómo mejorar la productividad en la empresa previniendo los efectos del Síndrome Visual Informático?

Lluís Pérez Mañá
Por Lluís Pérez Mañá el martes 7 de mayo de 2019
Óptico Optometrista con experiencia clínica y como profesor en el CUV, especializado en Baja Visión

La productividad en una empresa, habitualmente se valora en términos contables, considerando el nivel de ventas global, las unidades vendidas de ciertos productos, las horas realizadas por la plantilla y finalmente se considera el beneficio neto total o beneficio por horas o incluso por persona trabajadora, si es posible contabilizarlo.

Queremos ofreceros algunos consejos a las personas directivas y empresarias que gestionan equipos para mejorar la productividad, desde la base: el equipo. Además de considerar los factores empresariales anteriormente mencionados, deberían estudiar la productividad individual de sus empleados realizando un enfoque holístico, con un estudio de las habilidades/competencias, deseos e inquietudes personales y profesionales y un estudio pormenorizado de las habilidades y conocimientos necesarios para desarrollar correctamente su puesto de trabajo, así como de las capacidades físicas de cada individuo.

Con esta pequeña introducción, hoy  hablaremos del Síndrome Visual Informático (SVI), una problemática que afecta hoy en día a gran parte de la población en mayor o menor medida. La prevalencia de este síndrome, es difícil cuantificarla, pero algunos estudios (1) apuntan a que el 90% de personas que estén delante de un ordenador o dispositivo electrónico más de 3 horas, pueden padecerlo. Hoy en día, casi cualquier persona que necesite un ordenador o similar para trabajar o estudiar, puede pasar más de 8 horas enfrente de ella y realizar entre 12.000 y 35.000 movimientos de ojos y cabeza y sus pupilas variar de tamaño entre 5.000 y 17.000 veces, sin mencionar los cambios de enfoque necesarios, si se trabaja a distintas distancias.

Los principales síntomas que pueden referir las personas afectadas por el SVI, son visión borrosa transitoria, dolor de cabeza, halos alrededor de las luces, picor de ojos, sequedad ocular, sensación de mareo o inestabilidad, visión doble, dolores articulares en la zona de hombros y cuello, por poner un ejemplo.

Todos estos síntomas, pueden afectar en mayor o menor medida a cada individuo, dependiendo del estado visual previo (es decir, si presentan un defecto de refracción, y este no está corregido previamente); de la falta de sueño, de las habilidades visuales y motoras que presente de manera habitual.

 Así, además de aconsejar las pautas conocidas, como realizar descansos de 5 minutos cada hora de uso de pantalla, cumplir la regla 20/20/20, cada 20 minutos de pantalla, mirar a lo lejos a 20 pies (6 metros) durante 20 segundos o cerrar los ojos durante unos minutos, entre muchas otras, sería importante, que las personas responsables de recursos humanos y los gerentes realizarán un estudio previo de las habilidades visuales de su plantilla. Para que así, el especialista en este campo el Óptico Optometrista y el Oftalmólogo, realizaran una valoración conjunta de la visión y de las habilidades visuales del sujeto y descartasen cualquier patología o graduación que dificultara o empeorase la sintomatología que provoca el SVI.

Y como dice el cuento del leñador, lo importante es afilar la sierra, siendo conscientes que sino realizamos esas pausas de una manera habitual y pautada, el SVI reducirá la productividad individual y de la empresa.

 

 

Bibliografía:

1) Beck M. Becoming a Squinter Nation: Glasses Can Correct Near and Far, but What About Those Screens in Between? The Wall Street Journal. Health Journal. 2010.

https://www.cnoo.es/salud-visual/sindrome-visual-informatico

http://www.victor3d.cat/pantalles/okvision/

 

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