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8 señales de que tu empresa necesita un LMS

Begoña Colorado
Por Begoña Colorado el jueves 14 de junio de 2018
Pedagoga experta en e-learning.
Las organizaciones se han dado cuenta de que la formación de su plantilla no es un gasto, sino una inversión que bien planificada y ejecutada puede incrementar su productividad y fidelizar a su talento. Para ello, el aprendizaje on-line ha supuesto un gran avance.

Si todavía estás dudando de si pasar a la formación on-line e implantar un buen Sistema de Gestión de Aprendizaje (o LMS por sus siglas en inglés, de Learning Management System) puede resultar positivo para tu organización, aquí tienes algunas señales que te convencerán.

1. El Departamento de Formación está sobrecargado

La formación tradicional requiere de un montón de tareas administrativas, muchas de ellas repetitivas, que normalmente colapsan los departamentos de formación: reservar aulas en las que impartir los cursos, gestionar las inscripciones, corrección de exámenes, impresión o compra de manuales...

Un LMS y la formación on-line permiten agilizar y automatizar muchas de estas tareas, haciendo que el personal de formación pueda dedicarse a otras funciones de mayor valor añadido: detección de necesidades de aprendizaje, búsqueda de cursos novedosos e innovadores, creación de materiales más ajustados al perfil destinatario...

2. Hace falta más capacidad de análisis

Sabemos que la formación es muy importante, sin embargo, para justificar la inversión en este ámbito necesitamos medir cuál es su impacto real y la evolución a lo largo del tiempo, de lo contrario puede ser infravalorada y contemplada como un desperdicio de recursos.

Una plataforma LMS permite medir una gran cantidad de variables -notas parciales y globales, número de conexiones realizadas, tiempos de conexión, cursos realizados, tanto por ciento de pantallas vistas, etc.- y almacenar esta información para construir un histórico que nos permita ver la evolución de nuestras acciones formativas y nos ayude a demostrar el retorno de la inversión. Además, al analizar los resultados de forma exhaustiva, podemos ajustar cada vez más la formación a las necesidades reales de nuestro alumnado.

3. Hay que mejorar la retención de la plantilla

La plantilla valora muy positivamente recibir formación por parte de la empresa, es una señal de que la organización se preocupa por su personal, por que esté actualizado y tenga las herramientas necesarias para desarrollar su trabajo de la mejor manera.

Poner a disposición de las personas trabajadoras un espacio on-line al que poder conectarse, para encontrar información útil sobre su trabajo, y donde poder adquirir nuevos conocimientos que les ayudarán a mejorar su desempeño, reforzará su buena imagen sobre la organización e incrementará su grado de fidelidad a la misma.

4. La formación no es uniforme

Es importante que toda plantilla reciba los mismos conocimientos, pero muchas veces, cuando se utilizan diferentes docentes a lo largo del tiempo, o cuando se realizan formaciones en distintos puntos geográficos, el conocimiento no resulta homogéneo por el enfoque que cada experto/a puede darle al contenido en cada momento.

Con los cursos on-line contenidos en un LMS existe la certeza de que cada persona recibe exactamente la misma información, evitando los sesgos que se pueden producir con la formación presencial.

5. El alumnado se aburre con la formación de siempre

La formación a través de un LMS permite implementar una amplia variedad de técnicas y herramientas para crear experiencias de aprendizaje más entretenidas -sin mermar la calidad pedagógica- que van a evitar que el alumnado se canse de hacer siempre lo mismo: cuestionarios, gamificación, vídeos, animaciones, simulaciones, interacción con el resto de estudiantes...

6. Es necesarios reducir costes a nivel formativo

Un LMS permite gestionar de una forma eficiente toda la formación on-line de la plantilla. A medida que crece el contenido disponible en la plataforma, se va generando un archivo digital al que podrán acceder todas las personas trabajadoras una y otra vez, reutilizando el mismo contenido, lo que resulta mucho más económico que estar organizando cursos presenciales (coste de aulas, de docentes, del material, dietas, luz, personal de soporte...) y permite reducir el tiempo dedicado a algunas de las tareas del personal de formación o recursos humanos.

7. No hay una base de conocimiento centralizada, de fácil acceso y manejable

Con un LMS se puede mantener la formación ordenada y accesible en cualquier momento y lugar para toda la plantilla, de forma que todo el mundo sepa dónde acudir cuando necesite repasar ciertos conocimientos o mejorar su formación.

Este sistema irá consolidando los recursos a medida que aumenta su volumen, manteniendo el conocimiento localizable y evitando que se pierda, y creará una comunidad de aprendizaje alrededor del mismo beneficiosa para las personas trabajadoras y para la empresa.

8. Existe plantilla con dispersión geográfica

Si organizar una formación para las personas que se encuentran en la misma oficina a veces ya es complicado, hacerlo para una gran cantidad de personas trabajadoras que se encuentran repartidas por todo el mundo puede ser una odisea.

Un LMS permite que la formación esté disponible para todas las personas, en el momento en que la necesiten y con un seguimiento de su progreso y estadísticas de acceso y utilización, asegurando así que todo el personal se encuentra en el mismo punto.

 

Como has podido leer, un Sistema de Gestión de Aprendizaje es una herramientas muy eficaz para organizar y analizar todos los procesos formativos de la empresa. Si prefieres seguir con los flujos de trabajo tradicionales corres el riesgo de perder competitividad así que... ¡pruébalo!

Si ya te has convencido de que tu empresa necesita una plataforma de formación, podemos ayudarte.

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