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6 características de los Equipos de Alto Rendimiento

Oscar Guila
Por Oscar Guila el viernes 13 de abril de 2018
Business Development Manager de Criteria.

A todos/as nos ha tocado trabajar en equipo en un momento u otro y sabemos lo difícil que puede llegar a ser: falta de comunicación que impide saber qué está haciendo el resto de compañeros/as, roces con alguien con quien no nos ponemos de acuerdo, decisiones tomadas por un/a director/a de proyecto con las que no comulgamos, tareas que se realizan por duplicado por la mala organización... y al final, si se alcanzan los objetivos, la calidad del resultado deja mucho que desear.

Pues bien, existen oasis del trabajo en equipo donde estos problemas no existen y un grupo de personas altamente motivadas y satisfechas consiguen un nivel de resultados excelente. Son los Equipos de Alto Rendimiento (EAR) y las siguientes seis características te van a permitir identificarlos.

 

1. Tienen un objetivo claro

El primer paso para que un equipo pueda ponerse a trabajar es que tenga un objetivo claro y definido con el que alinearse y hacia el cual enfocarse, y que éste sea conocido y compartido por todas las personas que forman el grupo.

Así, cada cual podrá interiorizar la meta y hacerla suya a nivel individual, comprometiéndose a fondo, y podrá evaluar cuáles son las expectativas de su trabajo y cómo puede contribuir con sus habilidades a cumplirlas, optimizando su tiempo y esfuerzo para conseguir los resultado planteados.

 

2. Son multidisciplinarios, diversos y con los roles definidos

Como si de un motor se tratara, cada persona del grupo representa una pieza única con una función específica que encaja y se complementa con el resto para formar un bloque que los impulse hacia el objetivo.

Por este motivo, estos equipos son multidisciplinarios y cuentan con perfiles diferenciados, con una gran experiencia acumulada que les permite aportar un punto de vista propio que enriquece los procedimientos y el resultado, capaces de dirigir sus esfuerzos a la consecución de unas tareas específicas.

Para evitar enfrentamientos, malas interpretaciones o el solapamiento de funciones, los roles se establecen previamente y se acotan las tareas de cada integrante.

 

3. Tienen un líder-coach pero cuentan con mucha autonomía

Estos equipos están formados por profesionales con amplia experiencia, por lo que no necesitan directores/as con grandes conocimientos técnicos que les digan lo que tienen que hacer o les expliquen cómo funcionan las cosas.

Lo que necesitan es alguien que con su conducta y determinación sea capaz de motivar y extraer todo el compromiso, iniciativa y creatividad para maximizar su desempeño individual y su crecimiento, logrando una armonía que contribuya a mejorar la cohesión del grupo y se refleje en un mejor resultado final.

Este liderazgo está basado en la confianza, pues estos equipos están acostumbrado al auto-liderazgo y necesitan sentir cierta autonomía y capacidad de decisión sobre su trabajo para no limitar su margen de maniobra y afectar su compromiso e implicación, trabajando más en círculo y menos en pirámide.

 

4. Reconocen los logros

Cuando las cosas salen bien y se cumplen los objetivos en estos equipos se reconoce y recompensa el trabajo bien hecho, tanto a nivel individual como de grupo, y se celebran los éxitos haciendo que cada integrante sienta que ha contribuido a algo bueno e importante, lo que mejora el clima laboral y la unión del equipo, potenciando la motivación y favoreciendo el entorno de trabajo.

Si, por desgracia, las cosas no salen como se esperaba no es el fin para estos grupos. Son conscientes de sus capacidades y de que a veces las cosas pueden torcerse. En estos casos se valora el esfuerzo y la dedicación y se analizan los factores que han llevado al fracaso -sin buscar culpables- para aprender de la experiencia y mejorar de cara al futuro. De esta manera se logra mantener la motivación, el compromiso y la cohesión del equipo.

 

5. Son altamente productivos

Los equipos de alto rendimiento se caracterizan por alcanzar los objetivos y por hacerlo de forma eficaz y eficiente: en los tiempos establecidos, con los recursos previstos, de manera fluida y con una calidad extraordinaria.

Están orientados a la resolución de problemas y gestionan de forma óptima su tiempo, liberándose de tareas improductivas y dedicándose a aquellas actividades de valor para la consecución de los objetivos. Trabajan por proyectos en entornos abiertos y flexibles en los que prima el resultado más que la presencia o las horas de trabajo.

 

6. Forman una "piña"

En un proyecto en el que se trabaja mano a mano con otras personas en un entorno complejo, a contrarreloj y con recursos limitados es fácil que puedan surgir situaciones de conflicto.

Para minimizarlas es importante que se consigan establecer vínculos sólidos a a través del compromiso, no solo con el trabajo, sino con el equipo, así como un clima de plena confianza y respeto con los/as demás.

Este entorno invita a las personas del equipo a compartir conocimientos y recursos, aprendiendo nuevas técnicas o métodos, y a aportar opiniones, ideas y soluciones, no solo a sus tareas, sino a los problemas y en las decisiones que se adoptan a nivel general, estableciendo un ambiente de solidaridad y colaboración que promueve el intercambio de ideas que ayudan a encontrar nuevas soluciones creativas e innovadoras, gracias también a un comunicación efectiva y un intercambio ágil de la información.

 6 características de los Equipos de Alto Rendimiento

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Con estas características de los Equipos de Alto Rendimiento podrás identificar si trabajas en uno y, si no es el caso, empezar a cambiar la dinámica de trabajo para conseguir formar un grupo que sea capaz de conseguir unos resultados extraordinarios.

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