4 beneficios del trabajo en equipo

Publicado por Hugo da Silva el miércoles 26 de abril de 2017
Tiempo de lectura aproximado: 2 minutos

El trabajo en equipo supone una ventaja competitiva imprescindible para muchas especies del reino animal: las leonas organizan emboscadas para cazar a sus presas, las aves vuelan en grupo formando una uve para mejorar su aerodinámica y los peces nadan en grandes bancos para protegerse de otras especies depredadoras, entre muchos otros ejemplos.

También los seres humanos nos beneficiamos de vivir en sociedad y trabajar conjuntamente para alcanzar un objetivo común. Este hecho ha sido imprescindible para nuestra evolución; y es que la vida está llena de proyectos que serían imposibles de llevar a cabo por parte de una sola persona.

Ya desde pequeños el juego y las actividades lúdicas en grupo nos permiten aprender valores como la colaboración y la tolerancia, respetando un marco de normas comunes, y nos permite entender que es mucho más divertido hacer las cosas en compañía que por nuestra cuenta. A medida que vamos creciendo, este aprendizaje se sigue desarrollando en el entorno académico, en las relaciones sociales y, finalmente, en el ámbito laboral.

Muchas empresas se han dado cuenta de que el trabajo en equipo resulta muy beneficioso y actualmente es una de las capacidades transversales más valoradas en los procesos de selección de personal.

Los beneficios del trabajo en equipo son:

 

Creatividad e innovación

La diversidad de puntos de vista y las diferentes aproximaciones a la hora abordar los problemas generan un ambiente de creatividad e innovación muy beneficioso para la empresa que ayudará a solventar los retos que se vayan planteando de formas nuevas y más efectivas. Este ambiente aumenta la probabilidad de implantación de nuevas fórmulas que conducen a una mejor toma de decisiones y gestión de la información, ya que evita puntos de vista egocéntricos.

Unidad y motivación

El trabajar mano a mano con otras personas con el mismo objetivo en mente permite compartir alegrías cuando las cosas salen bien y penas cuando no van tan afinadas, lo que crea vínculos emocionales y desarrolla las relaciones personales, generando una sensación de pertenencia y camaradería que fomenta la lealtad y el compromiso, lo que se traduce en disciplina hacia el trabajo. Además, fomenta el respeto mutuo, el sentido de identidad y el esfuerzo para conseguir los objetivos.

Sinergias y calidad

Las personas que forman parte de un equipo comparten sus conocimientos con el resto del grupo, lo que estimula el aprendizaje individual y grupal. La diversidad de habilidades y talentos permite compensar las debilidades que puedan exisitir generando fortalezas complementarias y los/as trabajadores/as pueden centrarse en aquellas actividades que dominan, maximizando así su potencial, y no tienen que preocuparse por las que no están dentro de su campo de experiencia. Al compartir responsabilidades el estrés se reduce ya que el grupo prové un sentido de seguridad. Todo esto permitirá obtener resultados de mejor calidad.

Velocidad

Cuando varias personas trabajan en un mismo proyecto se apoyan a la hora de abordar las diferentes tareas que lo componen, esto permite finalizarlas de forma mucho más ágil y rápida, aumentando la eficiencia y la productividad de su desempeño.

 

Para que todas estas ventajas puedan desarrollarse de forma correcta la empresa debe facilitar las herramientas y las políticas adecuadas, ofreciendo un entorno donde la comunicación, la colaboración y la creatividad puedan fluir sin barreras. Y es que ya lo dice el refrán: la unión hace la fuerza.

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