Tiempo de lectura aproximado: 3 minutos

10 consejos para realizar un buen diseño instruccional

Begoña Colorado
Por Begoña Colorado el miércoles 10 de febrero de 2021
Pedagoga experta en e-learning.

Cuando las personas del sector de la formación nos ponemos a hablar de la creación de cursos virtuales tenemos bastante claro que es imprescindible pasar por la fase de diseño instruccional como momento previo a la producción de cualquier contenido formativo on-line de calidad. Sin embargo, cuando nos enfrentamos a los departamentos de Recursos Humanos, de formación u otros que son nuestros clientes finales, muchas veces no entienden qué es.

Y es que el diseño instruccional es un concepto un poco abstracto. Por eso, en este artículo pretendo explicar qué es y dar algunos consejos para su elaboración, con el objetivo de que aquellas personas que oigan hablar de ello, se quieran dedicar o tengan que revisar los guiones de los cursos, entiendan un poco mejor de qué estamos hablando.

Pero antes de comenzar a definirlo, vamos a situarlo dentro de las fases de creación de un curso multimedia, en las que intervienen diferentes perfiles profesionales:

  1. Detección de necesidades
  2. Creación de contenidos
  3. Diseño instruccional
  4. Producción del curso

Por tanto, en este artículo vamos a centrarnos en la fase 3, que es donde el equipo pedagógico tiene un mayor peso.

Qué es el diseño instruccional

Cuando me preguntan a qué me dedico y cuento que hago diseño instruccional de cursos, normalmente la cosa suele ir así:

─ ¡Qué trabajo más chulo! Entonces haces cursos multimedia.

─ No, en realidad yo no programo, ni maqueto, ni ilustro, ni edito vídeo, estoy en la fase previa.

Entonces me miran con cara de desilusión, sin entender nada, pensando que hago bien poco, e intento matizar:

─ Lo que hago es pensar cómo debe ser ese curso, escribir los textos que irán en las pantallas, imaginarme los diálogos de los casos prácticos, posibles juegos, redactar las locuciones, hacer el guion de los vídeos, etcétera. Todo ello con un sentido pedagógico.

Después de esta explicación me vuelven a mirar con buena cara, comprenden lo que hago y comentan que es un trabajo muy creativo e interesante; y efectivamente lo es.

Pero por más que se lo explique a mi hija, ella lo suele simplificar diciendo lo siguiente:

─ Mi madre trabaja haciendo PowerPoints currados.

Y en parte no le falta razón, pues muchas veces estos guiones los elaboramos en formato PowerPoint, ya que resulta sencillo y práctico para simular las pantallas del curso, y ella es lo que ve en mi ordenador.

En resumen, el diseño instruccional o guion de un curso ─también llamado story─ podemos decir, sintetizando mucho, que son las instrucciones técnicas y didácticas que tenemos que pensar y plasmar en un documento para que un contenido de cualquier tema se pueda “aprender” de forma on-line.

Consejos para crear el diseño instruccional para cursos virtuales

¿Y cómo hacemos estos guiones? No hay una única forma, pero sí algunas cuestiones fundamentales que es recomendable tener en cuenta para que el resultado resulte didáctico:

  1. Organizar el contenido base que tenemos que plasmar en el curso y crear un estructura lógica de aprendizaje.
  2. Redactar el objetivo general del curso y desglosar los objetivos de aprendizaje de cada parte mínima de contenido, pensando en qué conocimientos, habilidades y actitudes se pretenden enseñar.
  3. Plasmar en formato de texto los elementos generales para motivar al alumnado: storytelling, casos prácticos, gamificación, escape room virtuales… Esto suele estar definidos al comenzar el proyecto, según lo que se haya pactado con la empresa cliente, pero le tenemos que dar forma real en el guion.
  4. Definir cómo será la interfaz del curso (colores, tipografía, tipo de grafismo…) según las recomendaciones de diseño de la empresa cliente, el público al que nos dirigimos y el tema que se está enseñando.
  5. Pensar las actividades o juegos interactivos que habrá a lo largo del curso para mantener la atención.
  6. Redactar el contenido de cada pantalla o secuencia del curso.
  7. Poner ejemplos del grafismo en cada pantalla, en cada ejemplo, en cada secuencia de vídeo…
  8. Explicar cómo será la navegación del curso en general y de las pantallas en particular.
  9. Definir el contenido básico y aquel que irá en hipertexto dentro o fuera del curso, intentando que el alumnado no e pierda navegando.
  10. Explicar cómo se evaluará al alumnado de forma multimedia (resolviendo un caso, con test de autoevaluación, a través de juegos interactivos…).

Por tanto, para crear un diseño instruccional tenemos que valorar aspectos pedagógicos, de diseño y tecnológicos, dando más peso a la pedagogía, pero sin olvidar las otras dos vertientes para que el equipo de profesionales que interpretarán el guion en la siguiente fase de producción del curso, tengan una pauta clara, aunque siempre enriqueciendo con sus conocimientos más amplios sobre estas cuestiones técnicas y de diseño.

 

Nueva llamada a la acción

Si te ha gustado esta entrada, ¡compártela!
   

No te pierdas ningún artículo. ¡Suscríbete a nuestro blog!